Marco
teórico
Antecedentes del tema
Enseñanza
de las matemáticas
A
partir de la guerra de Independencia en México, se diseñaron diversos proyectos
educativos, de los cuales una gran parte se quedó sólo en el papel como
consecuencia de la inestabilidad política y económica que vivió el país en el
siglo XIX.
En
esta época en los planes de estudio se integraron en una sola materia la
aritmética y la geometría, reduciendo con ello el tiempo destinado a la
formación matemática en las escuelas. Esta reducción de tiempo a la impartición
de matemáticas era debido al debate entre los partidarios de una educación
científica, quienes proponían asignar más tiempo en la enseñanza de las
matemáticas y por el otro lado los que estaban en contra de esta propuesta y a
favor de una formación patriótica y más
práctica que defendían el conocimiento
de la historia de México.
En
cuanto a los métodos de enseñanza, tanto en los programas de 1890 como en los
de 1910 se fue construyendo un tratamiento didáctico particular para las
matemáticas, que pretendía erradicar la práctica memorística. En esto destacan
dos mexicanos; Carlos A. Carrillo y Julio S. Hernández. Quienes elaboraron
propuestas a cerca de los métodos de enseñanza para las matemáticas.
Carlos
A. Carrillo sugería al profesorado iniciar con aquellos conocimientos que el
niño tiene y que han de servir al maestro de punto de partida para la enseñanza
de los nuevos conocimientos. Recomendaba seguir el “método objetivo poniendo
ejemplos didácticos de la vida cotidiana para una fácil y sustanciosa
comprensión de los términos utilizados” (Carrillo, 1964, p. 23).
Por
otro lado Julio S. Hernández teniendo como marco el método positivo de la
ciencia, retoma la inducción como estrategia para la enseñanza de las matemáticas.
Proceder por inducción no constituía una novedad pedagógica en la época, la
originalidad de la extensa obra de Hernández fue identificar en su propuesta
tres planos en la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas: La base
lógica, la base psicológica y la base metodológica (Hernández, 1899b, p. 36).
En
cuanto a la metodología, en su extensa obra está presente la intención de
propiciar la reflexión y el descubrimiento por parte del estudiante, el cual
debía participar activamente en su aprendizaje a través de la inducción,
ofreciendo cientos de ejercicios para ser trabajados en clase.
En
la primera, el maestro es quien explica y expone toda la clase enfrente de los
alumnos, así el alumno escuchará y repetirá después la explicación del maestro.
En la segunda, el maestro hace preguntas a los alumnos con el fin de
cerciorarse de los conocimientos de los alumnos y así poder dirigir sus clases
de modo que los conocimientos queden claros en el alumno (Hernández, 1904, p.
66). Y concluía que: La forma expositiva es inaceptable en la enseñanza de las
matemáticas y es por lo mismo que debe aceptarse la forma catequista,
presentándole así al niño los ejemplos o fenómenos matemáticos de la vida real
(Hernández, 1904, p, 70).
Para
Hernández, el desarrollo intelectual del menor y la resolución de problemas de
la vida cotidiana constituían los fines últimos de la enseñanza matemática.
Este profesor influyó especialmente en el diseño de los programas de estudio de
1910, los cuales prescriben para matemáticas el siguiente Método: En sus
inicios principalmente ir de lo concreto a lo abstracto, debe emplearse la
forma socrática y echar mano, siempre que sea posible, de la inducción (La
Escuela Mexicana, marzo de 1904, p. 9).
Factores
en la enseñanza de las matemáticas
Primeramente
para entender el proceso de aprendizaje y enseñanza de las matemáticas en las
aulas de tal manera que se dé un proceso favorable, es indispensable comenzar
por analizar los factores que intervienen en el proceso de enseñanza y los
factores que intervienen también en el aprendizaje.
Puesto
que estos dos elementos (enseñanza y aprendizaje) van de la mano y una le
sucede al otro, si uno falla el otro es la consecuencia y por ende es
importante analizar estos dos conceptos para poder entender este proceso de tal
manera que se dé de forma adecuada para una mejor enseñanza de las matemáticas
en las aulas. Por consiguiente nos enfocaremos principalmente en el alumno y el
docente. A continuación hablaremos primeramente de los elementos que
intervienen en el aprendiz, es decir en el proceso de aprendizaje para después
pasar a la enseñanza (docente).
Factores
que intervienen en el aprendizaje
El
proceso cognitivo en el estudiante genera una mejor organización para
estructurar su desarrollo y aprendizaje mediante estrategias de apropiación de
contenidos relevantes. Cuando el alumno conoce como aprende mejor y conoce las
estrategias que debe utilizar para cada actividad o contenido a apropiarse se genera
un mejor aprendizaje significativo.
Por
otro lado la metacognición es otro
elemento detonador de un mejor aprendizaje. Cuando el estudiante aprende a
aprender, se le facilita mucho jerarquizar y reorganizar la estructura de su
pensamiento y preparar su mente para integrar nuevos conocimientos a los que ya
posee. Esto le permite al aprendiz generar un aprendizaje profundo y no
solamente memorístico, sino un conocimiento de alto nivel donde no solo
entiende conceptos, sino que comprende y genera nuevos conocimientos mediante
el análisis, comprensión e
integración de los primeros
conocimientos adquiridos.
Los
aspectos sociales también tienen cierto grado de intervención para un mejor
aprendizaje de las matemáticas, estos factores sociales pueden ser tanto
internos como externos. Como por ejemplo por mencionar algunos; la
diversificación de intereses, saberes, conocimientos, habilidades, destrezas y
capacidades de cada aprendiz que facilitaría o por el contrario complicaría un
aprendizaje. La cultura También es un elemento que de un grado mínimo
interviene en el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
Por
otro lado, el estilo de aprendizaje, es otro elemento que interviene en el
proceso de aprender matemáticas, como por ejemplo: algunos tiene un estilo de
aprendizaje kinestésico, otros son más visuales, mientras que algunos son auditivos.
Los contenidos son aprendidos de diferente manera por cada estudiante de
acuerdo a su estilo y esto sucede en un mismo espacio y que además existe una
interacción entre los diversos estilos.
Factores que intervienen en la enseñanza
En
la labor del docente que lleva a cabo dentro de un aula y frente a un grupo de
alumnos con capacidades, intereses y saberes diversificados, también
intervienen elementos que vienen a configurar su enseñanza. El primer factor es
la formación académica del profesor que imparte matemáticas. Los profesores que
imparten matemáticas no siempre están formados para la docencia, en muchas
ocasiones y principalmente en la educación media superior los maestros que
imparte la materia de matemáticas tienen un perfil a fin, ya sea una ingeniería
u otro estudio relacionado.
Estos
profesores tienen un conocimiento basto de esta ciencia, sin embargo carecen de
bases y conocimientos para la pedagogía, es decir, poseen conocimientos pero no
los conocimientos pedagógicos para impartir matemáticas porque desconocen el
proceso de enseñanza y aprendizaje de esta disciplina.
Otro
factor en la enseñanza de las matemáticas, son los materiales a los cuales
recurre un docente para impartir sus clases. Los materiales son herramientas
que permiten favorecer y facilitar los procesos de aprendizaje y por lo tanto
deben de ser congruentes con los contenidos y los temas que se imparten, y
ademas acordes a los tiempos en que se vive. Además estructurar materiales
acordes como apoyo para la enseñanza permite involucrar y atender a la
diversidad de los estilos de aprendizaje que existe y que interactúan en el
aula.
Las
estrategias de enseñanza planificadas por el profesor son otro factor que
interviene. Cuando un profesor hace uso de estrategias adecuadas para
enseñar de tal manera que permita
organizar y simplificar un tema complejo para que pueda ser descubierto y
digerido más fácilmente por el estudiante, mejora la enseñanza y por ende el
aprendizaje de dicho contenido curricular.
Por
otro lado, cuando los profesores vinculan los contenidos curriculares con
problemas cotidianos y de contexto, es decir que sean problemas de situaciones
reales del entorno del estudiante para favorecer la motivación
y por ende el interés por aprender matemáticas a través de resolución de
problemas, permitiendo y promoviendo una autonomía por parte del estudiante.
La
relación que existe entre la enseñanza y aprendizaje es fundamental para
entender como impartir una clase, como será nuestra intervención en dichos
procesos para obtener resultados favorables en la enseñanza de las matemáticas
y por ello pasaremos a analizar distintas estrategias y métodos de enseñanza de
las matemáticas de acuerdo a estudios de autores que plantean un enfoque
pedagógico constructivista.
El
constructivismo en la enseñanza de las matemáticas.
Para
Piaget los principales procesos en un aprendiz son la asimilación y acomodación
que se presenta mediante la abstracción reflexiva del objeto de estudio. La abstracción
reflexiva extrae sus informaciones a partir de las acciones y operaciones del
sujeto y no de los objetos.
Es
decir que los objetos matemáticos de estudio son construidos por las acciones
del sujeto. Por ejemplo; 1. Las acciones del sujeto nunca son aisladas, están coordinadas
con otras. 2. De estas coordinaciones se extraen formas que pueden desprenderse
de sus contenidos. 3. Estas formas se coordinan a su vez para dar nacimiento
por reflexión a las operaciones fundamentales que constituyen el punto de
partida de las estructuras lógicas algebraicas.
Mediante
el constructivismo en las matemáticas, el estudiante no se contenta con lo
aprendido cuando llega a cierto nivel, sino que intenta encontrar las razones
de aquello que ha logrado hasta ese momento y por ende esto motiva y le permitirá
que para continuar descubriendo y construyendo el conocimiento mediante el
desarrollo del conocimiento matemático de manera gradual. Es decir tienden a identificar
el saber matemático mediante la construcción de estructuras matemáticas cada
vez más complejas a través de un proceso que usa como instrumento la tematización
reflexiva.
Mediante
este enfoque se construye el modelo docente constructivista, donde definen que
enseñar matemáticas tiene que ver con posibilitar que los estudiantes
construyan los conocimientos matemáticos, donde se instrumentaliza la resolución
de problemas como un simple medio para construir conocimientos nuevo.
Este
enfoque engloba dos dimensiones diferentes que son; el momento exploratorio y
el momento tecnológico teórico, dándole relevancia a la resolución de problemas
y le resta importancia a la técnica, es decir a los procesos mecanizados para
llegar a una posible solución.
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